Témeme más que a tus más
profundos miedos.
Cuídate de mis manos ansiosas
pues quizá mañana te arranquen las estorbosas ropas
y desesperadas intenten guardar el tacto de tu piel.
Vigílame constante los ojos
porqué su anhelo más grande es arrancarte esa luz que irradias
porqué van a memorizar cada detalle de tu ser.
Cuídate de mis palabras
porqué quizá te persigan por las noches
diciéndote que te aman
que te extrañan
que toda tú eres pan
y yo el hambriento jornalero
que te anhela en su alacena.
Mantente alerta pues podría convertirme en tu huella en la tierra
en el viento en tu cabello
quizá quiera mudarme a la profundidad de tus ojos
a la comisura de tus labios
y quedarme ahí hasta que suenen las campanas.
Cuídate de mis manos ansiosas
pues quizá mañana te arranquen las estorbosas ropas
y desesperadas intenten guardar el tacto de tu piel.
Vigílame constante los ojos
porqué su anhelo más grande es arrancarte esa luz que irradias
porqué van a memorizar cada detalle de tu ser.
Cuídate de mis palabras
porqué quizá te persigan por las noches
diciéndote que te aman
que te extrañan
que toda tú eres pan
y yo el hambriento jornalero
que te anhela en su alacena.
Mantente alerta pues podría convertirme en tu huella en la tierra
en el viento en tu cabello
quizá quiera mudarme a la profundidad de tus ojos
a la comisura de tus labios
y quedarme ahí hasta que suenen las campanas.
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