martes, 28 de julio de 2009

...ganas de ti

Es de noche y tengo ganas de ti. Tengo, al lado de mi cama, un frasco lleno con tus besos, una botella casi vacía con tu perfume y un par de tus encantos, envueltos en papel azul. No se ha borrado de mi mente tu sonrisa, tus ojos coquetos y redondos, tus mejillas, esos tus labios carnosos que se llevan mi aliento, cuando simplemente están así; callados… cuando no siento la necesidad de hablar, cuando conozco con certeza que en tu boca hay humedad, que tus dientes, con dulce saliva están bañados… Es ahora… en este momento he comprendido que me haces falta. ¡Que no te conozco tanto y ya te extraño! Que no estar contigo y vivir sin ti no tiene gloria. Que no pienso en otra cosa que compartir el tabaco, las historias y los versos clandestinos que ahora hablan de ti… Que sin estar siquiera cerca puedo sentir tu aliento mentolado. Que dentro de esta imaginación, cuando en sueños despiertos estas conmigo, no me siento dentro de este vacio, la total desesperanza helada. Me doy cuenta que estando contigo las horas, parecen ser minutos, los minutos segundos y los segundos son nada… Y así me encuentro ahora, fantaseando en el aire, caminando a ciegas a la entera incertidumbre, a la duda, a lo no fundamentado e ilógico, al enamoramiento… una total pendejada.

martes, 7 de julio de 2009

con "m" de muerto...

Y sin embargo sigues estando ahí… Te veo conectada y provocativa… y no se que hacer cuando me dices “hola” Y quiero borrarte y destruirte… por que sigues haciéndome sentir así… Y me exiges un “te quiero, vuelve a mí”… Pero, ¡no perra!... no lo obtendrás así… Y me dices extraño, me ves de colores pálidos y deformes… Me dices que he cambiado… si, lo se… soy ahora, distinto, plurisentimental y multiforme Y si me deshago de ti, será por nada… Por que no te extraño, ni te quiero, ni te amo… para mi fuiste, y no volverás a ser nada… Pero la contradicción me agobia, se que es malo, pero quiero verte sufrir… Quiero ver tu cara coqueta, llorando, sumergida en mocos, saliva y lágrimas… También quisiera tomarte en mis adentros, abrazarte, sumergirme contigo en las promesas muertas… Que tengas pues el merito del que se arrepiente de su error, el merito de un mártir… Que sin temor a nada te acerques… y no sea yo “de aquel tipo me acuerdo… lo conocí y aun no se me borra” Y dentro de esta confusión, recuerdo tus palabras crueles, tus gestos cálidos, tus besos, tus abrazos… Ahora eres y no eres nada… Y no tengo nada más que decirte… ¡ve! Camina por tu bosque, llora, matate y encuentra a otro… uno diferente a mi… ¡corre, vuela, ama! Inspirado en "la cosita"