viernes, 19 de febrero de 2010

es triste ser un fantasma…

Tomé en mis manos tus senos tibios y medianos… no eras precisamente de mi gusto, pero la testosterona es cabrona y más cabrón es el que la aguanta…

Tú, con tus manos blancas, tejías enredados caminos que llegaban a la nada… de pronto cesa el fuego, y sueltas una enorme y larga letanía de la gente de mi edad, de lo peligroso que resultan los fugaces encuentros con mujeres mayores como tú… y me hablas de tu novio, de tus amigos, de tu percepción del mundo que a final de cuentas resulta ser tan general que parece ser sacada de “el libro de las generalidades”

La sugestión es poderosa, y tú haz logrado que considere peligroso lo que hago y eso eleva poderosamente mi ritmo cardiaco, a pesar de la evidente intoxicación de alcohol, fármacos y demás sustancias, soy perfectamente consiente de lo que hago… y te silencio con un beso…

Lentamente caemos en una espiral de sensaciones extrañas… te hacen estallar mis dedos y mi lengua aventurera te hunde en placeres indescriptibles, por que no alcanzan todas las palabras para describir, tu aliento agrio a cerveza, desplazándose hacia mis oídos, tu respiración entrecortada, intercalada con palabras necias “que rico…es tarde vamos a dormir…”

Respetuosamente pido permiso para comerte el coño, siento que es la única acción caballerosa que podría hacer… darle fin al absurdo encuentro… con la cabeza entre tus piernas, usando mis habilidades de macho precoz, que me han enseñado otras mujeres mayores como tú…

Soy víctima y victimario… soy perro experto entrenado por entes egoístas para su placer… soy la “opción” para encuentros fugaces, para follarte en el aire, hacerte enteramente hembra, darte lo que de vida tengan tus urgencias… soy manipulable, desechable como pocas cosas lo son… caminamos despacio al rincón… tú en mis brazos… no había prisa… vivíamos en la incomprensible madrugada helada…

Después de un rato consigo mi objetivo… al otro día no recuerdas nada… tal vez en algún momento obtenga una revancha, no se, no me importa… y nos encontraremos quizá tal vez un día, de soledad y rabia… y fingiremos que no pasó nada… y sobre todo fingirás que no te gustó… y preguntarás ese día ¿Por qué la cara larga?...

Y voy a responderte es triste ser un fantasma…”

domingo, 14 de febrero de 2010

te odio...

Es cruel este silencio que me hace tanto mal… Es cruel la piedad en tus ojos, la blancura de tu cuerpo… Es cruel despertar todos los días pensando en ti... en tu entusiasmo, siempre tan contrastante a mi apatía… Es cruel verte todos los días en mi espacio más sagrado… Es cruel tenerte en mis sueños… Es cruel tu cordura, incompatible con mi demencia… Es cruel imaginarte, tenerte imperturbable a mi incongruencia, saberte tranquila, serena y fría… Es cruel la certeza exacta, la conciencia que me dice que jamás estaré entre tus piernas, que nunca despertaré a tu lado… Es cruel mirarte al pasar, con tu indiferencia y tus senos abultados, bañados en ese perfume que me quita el sueño, el aliento… Es cruel que el corazón y la alucinación digan que eres mía, que me pertenece la dulzura de tus manos, que han dado a mi pecho, caricias de bondad… Es cruel tenerte cerca y no poderte hablar… mirarte pasar indiferente, rodeada de perros, que insistentes quieren ser objeto de tu mirada buena… Es cruel saberte mujer, sensual… seguir soñando con encontrarte en tu cama, con esos ojos de leoparda insomne en la oscuridad, con tu piel amarmolada, enteramente deseable, exquisita y afuera la noche… interminable… Es cruel no vivir entre tu carne y el mundo acabándose, sin que nos importe, sin dejar de poseernos el uno al otro… de separarnos por el simple hecho de volvernos a encontrar… en la oscuridad… en la irrealidad… Es cruel idealizarte… no conocerte y ya amarte… Es cruel que no existas, que seas irreal, ficticia, que tu esencia esté dentro de mi… que tu cuerpo exista, pero lo que eres, tú, entera, hembra, mía sea no más que creación propia y te odio por ello… Supongo que como dijo alguna vez mi abuelo: “yo me lo pierdo y tú te lo ahorras…” y recuerdalo bien, te odio, te odio, te odio!!!