Salí de tu casa entonces… iba con la chamarra puesta, la camisa mal arreglada y los audífonos puestos, la música por supuesto inútil… no tenia idea de a donde iba o que escuchaba… mi cerebro trataba inútilmente todavía de procesar lo que había pasado… seguía pensando en ti…
Recordé de pronto la primera vez que te vi, flacucha, larga y sin chiste… “seguro está bien pendejita, basta con verle la cara…” mis recuerdos brincaban de un lado a otro como piedritas en el pavimento, pasaban de ese primer momento, a cuando estabas acostada, incluso recuerdos que nunca pasaron, fantasías sin sentido, yendo y viniendo, mezclados y entrecortados, como disco rayado…
Mi cerebro de pronto se detiene en este último recuerdo… -¡fíjate pendejo!... –¡perdón / verga, acabo de pisar un charco y salpiqué a una señora, pero, ¿en que estaba? Oh si, este último recuerdo… apareces tú, como flotando… líquido azul… espera, ¿líquido azul?... mierda, eso no pasó… concéntrate… ¿que acabas de vivir?... estaba ella, ¿como empezó?... empezamos a besarnos como náufragos con sed… solo nuestra saliva la mitigaba… nos besábamos con una ansiedad desesperada mientras poco a poco caía la ropa… ¿si fue así?, no, estábamos tirados en tu cama… si, así fue… la ropa no cayó a ningún lado…
Te deshiciste de tus corpiños superpuestos, de tu sweater, si, era el rojo… el bonito… te quité toda la ropa y quedaste prácticamente convertida en nada… eras una ranita escuálida, pequeñita… de senos insipientes y piernas tan delgadas que el diámetro de mis muñecas fácilmente podría opacarlas… sin embargo tenias ese olor delicioso a almizcle, un olor azufrado que repentinamente invadió toda la habitación… y me volvió loco…
Por primera vez en lo que me ha parecido una eternidad mi cerebro capta algo de lo que escucho… “A creature made of sunshine.
Her eyes were like the sky” no podría ser más adecuado… tenias una decisión y un calor que definitivamente compensaban tu fragilidad… tenerte entre mis dedos, recorrer tus carnes con mis manos fue algo enteramente irreal… no pude responder muy rápido… ¿tu cara? ¿Como se veía tu cara? “She smiles like a child with flowers in her hair, With blood on her hands, Into the sun she stares… She feels it die…I heard her cry”… si definitivamente parecías una niña… una niña muy bonita… con flores en el cabello… *tururú* próxima parada, Viaducto ¿Dónde mierda estoy? ¿Qué hago aquí?...
Al primer contacto tus huesos parecían desarticularse con un crujido sordo e imperceptible a quien no estuviere en contacto… tu piel pálida se deshacía en sudores y olores… tus ojos estaban llenos de lagrimas… esos ojos de leoparda insomne me desarmaban en la oscuridad… mi corazón se desbarató en un manantial de obscenidades tiernas… creo que estaba enamorado…
Encendí un cigarrillo y seguí caminando… “ahora triste en la pendiente, solitario y ya vencido yo me quiero confezaaaaaaar… si aquella boca mentía, por aquellos ojos brujos, yo habría dado siempre más…”
De pronto reconozco la letra y mi mente la repite como un imbécil… un imbécil enamorado… “eraaaaa, para mi la vida entera, como un sol de primaveraaaa, mi esperanza y mi pasión… ahoooraaa, cuesta abajo en mi rodada, las ilusiones pasadas… yo no la puedo arrancaaar…”
No volví a tener conciencia de mi mismo hasta que toqué la puerta de mi casa… -¿Como te fue amor? –Bien. -¿Qué tienes? –Nada.