martes, 20 de diciembre de 2011

Si yo fuere un tío listo...

El estancamiento del escritor es siempre la misma mierda… todos sabemos de que escribir, todos tenemos quejas que hacer, cosas que decir, milagros que admirar, alegrías que compartir, hablar de lo que sabemos para quedar bien, putadas, brujería y mierda… si yo fuere un tipo listo no estaría en esta situación ¿o si?.


Si yo fuere un tipo listo la reina me condecoraría, un espadazo falso en la espalda, de inmediato volverme importante, codearme con intelectualoides, pseudo artistas y políticos… si yo fuere un tipo listo tendría siempre ropa interior limpia y no me olerían los pies, cerveza importada, un coñito depilado y diferente para cada día, mujeres para presumir a los colegas, un auto más caro y menos sucio… si yo fuera un tipo listo sería envidiado por todos, conocería todos los temas superficialmente, si yo fuera un tipo listo citaría a diestra y siniestra, a Horacio, a Tales de Mileto, a Kant, a Filolao de Crotona y a ese mierda Nietzsche aún sin saber como mierda se escribe su apellido, hablaría con gran elocuencia con mujeres bellas pero idiotas y les parecería encantador y no repulsivo.


Si yo fuere un tipo listo saldría en miles de fotos etiquetadas en toda la internet, “I got a feeling… that tonight it´s gonna be a good nite!” camisa abierta, mocasines, un sombrero para combinar, ropa más cara, tragos mejores y menos embriagadores, pero no importaría una mierda por que mi cartera estaría gorda y radiante como cerdo de Epicuro, cada medio año un viaje a España, me reconocerían en los toros, perlas para mis amantes y un queso grande y caro para regalar.


Si no fuera un idiota me daría igual el mundo triste en el que vivo… si no fuere un idiota no me importaría la crisis mundial, la ecología, el hambre de mi familia, la sed de los amigos…


Si Dios me hubiere hecho quizá un poco menos pendejo no me la pasaría cuestionándome tanto y tanto y seguramente nada de lo que creo saber me atormentaría… Si fuere un tipo listo no tendría por qué pensar… el solo hecho de imaginar la comodidad de vida y de pensamiento que tienen los tipos listos me enferma.


Si hubiere nacido como un tipo listo nadie pensaría nunca en encerrarme en el manicomio… nadie me habría preguntado nada y probablemente sería elevado a la categoría de héroe de guerra, aún sin haber tomado jamás el fusil con otro objetivo que dispararme a mi mismo… Todos los días que me veo al espejo no veo más que a otro error…


Todo empezó como un error y así va a terminar…


Son las cinco y media de la mañana.