domingo, 3 de octubre de 2010

...conciencia mágica

Recuerdo haber leído algún textillo que hablaba de la conciencia mágica y la memoria poética; decía la cosa esta que existe en el cerebro un lugar donde queda impreso todo lo que nos ha cautivado, lo que nos causa asombro y nos ha enternecido, esa entonces es la memoria poética. Por otro lado, la conciencia mágica es algo casi indefinible, difícil de entender, abstracta y compleja, es aquella parte irrepetible y única del yo, es en su nivel más básico la locura irrepetible de cada uno. Hoy, quiero que tengas mi memoria poética y mi conciencia mágica, te las regalo, son tuyas; te las doy para que vivas en ellas y las impregnes de tu aroma y esencia, para que mis demonios y fantasmas fraternicen con los tuyos y tengan tardeadas de poker, canasta y tragos, para que te arranques la piel y hagas bonitas cortinas que adoren los ventanales, tristes de polvo y de ver siempre al mismo muro. Te regalo las paredes de mi locura y sus extensos campos verde, para que pintes con arcoiris y la lluvia de las nubes de tu pensamiento haga crecer fuertes y profundas las raíces de mis árboles y con ello, den los frutos más dulces y apetecibles de la imaginación. Te regalo el cielo tornasol de mi demencia y a todas las criaturas que lo habitan, para que las cuides, las ames, las alimentes y puedas volar en ellas a los más recónditos fines del mundo, para que las enseñes a cazar sueños, letras y esperanza como tú. Te regalo mis defectos para que los mejores y los conviertas en virtudes, te regalo el libro negro con mis reglas, mis dibujos y poemas, te regalo mis recetas de cocina para que prepares la más exquisita carne de perro al horno.
Te regalo todo esto para que si quieres, lo hagas un papalote y volemos en él, por el universo y la eternidad. Te amo Yo n_______n