Esta no se trata
la historia de la desventura o la fortuna de algún conocido, los siguientes
hechos a narrar ocurren en un mundo paralelo de ficción donde la realidad se
adapta a la voluntad, donde los límites de la imaginación dictan el fin de la
realidad. Un mundo utópico y lleno de contradicciones que aparentemente
conviven en armonía y en paz.
Son las 5:52 de
la tarde, un 14 de diciembre, en el aire, los átomos de oxígeno danzan al suave
compás de la respiración simultánea de millones de pulmones. Entran, se
intercambian y salen, formando parte del todo, simultáneamente una madre
amamanta a su cría, un gorrión se protege del frío en la oquedad de un árbol,
un niño duerme la siesta de la tarde, una lámpara titila bajo la variación del
voltaje de una toma de luz cacera, una estrella explota y crea un inmenso hoyo
negro capaz de desaparecer en fracciones de segundo cantidades gigantescas de
materia, dos personas enamoradas se toman de la mano y se susurran –Te amo,
gracias por entrar en mi vida.- un anciano despierta a la mitad de un mal
sueño, tiene taquicardia; muere. Un millón de niños nace en el mismo instante.
Un rayo cae en un
árbol y le prende fuego, una araña caza a una mosca, dos personas que no se
conocen suspiran y se preguntan si están solos en el mundo, una microscópica
partícula de antimateria encuentra a su par de materia común y explotan tan
brevemente que apenas alguien podría decir que el evento ocurrió, dos obreros
construyen una escalera, la explosión de un volcán marino forma una isla, la
manecilla de algún reloj avanza un segundo, un corazón late en un huevo, un
muchacho empieza a fumar, otro, muere de cáncer. Dos peces se aparean, una
ventisca polar sepulta 5 metros más el cadáver de un mamut en el glaciar, se
extienden mil alas, parpadean quinientos ojos.
Dos amigos se
reencuentran, un girasol se abre para ver el sol nacer, millones de hormigas
construyen un puente con su cuerpo, se seca un río, se deshiela un iceberg, una
fábrica exhala un humo cansado, un hombre es declarado demente, otro reza, otro
fuma, otro camina y ve a las estrellas.
Todos estos elementos interactúan directa
e indirectamente y lo más importante es que son una sola cosa y ¿Qué pasa si
también digo que los peces vuelan? ¿Qué los fantasmas existen? ¿Qué las
pirámides flotan? ¿Qué las leyes se rompen? ¿Es en realidad tan difícil creer
que existe algo más allá? ¿No nos bastan los milagros cotidianos para tener fe,
para justificarla? ¿Es que acaso necesitamos más? ¿Si te fuiste, vives en mis
sueños? ¿Estás despierto? ¿Qué comiste ayer?
Y la pregunta más
importante de todas ¿Qué haces tú en este todo? ¿Por qué estás aquí?
Nos detuvimos a
contemplarnos en el reflejo del agua y el tiempo nos vio pasar, una fracción de
vida se perdió en esta inmensa interrogante que nos rodea.
Quizá yo soy tú y tú
eres otro yo.
Cierra los ojos,
la respuesta está dentro de ti.
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