No te vayas en Diciembre
Luz humana que ilumina mi existencia
No te esfumes en el frío, en la bruma de la madrugada helada
Cuando más te necesito aquí.
Cuando me haces falta.
No me dejes sólo en el invierno crudo
Sin ganas de hibernar, sin ganas de estar en el hoyo
Corriendo, loco en el vaho que exhala un bosque triste
Cuyos árboles mueren congelados en la montaña de la locura…
He dejado de ser un quejica y me volví proactivo.
Y nada ha cambiado… “Siempre caigo en los mismos errores.”
Creí ser el capitán del barco
Pero no sabía que los marineros, eran yo mismo
Y tomaron el barco y lo dirigen vertiginosamente
A la orilla del olvido.
Al momento inhóspito dónde el corazón se vuelve cristal de hielo
Y se quiebra, nada valiente
Ante la adversidad.
Pero puto, y cien mil veces puto el que se muera.
Si en nuestros nombres llevamos la bravura de los guerreros más inmortales…
De grandes conquistadores.
No me dejes sin tu canto, majestuosa ave de grises plumas
No te me cueles entre los dedos, cómo el frío
Cómo se cuela hasta los huesos el miedo
En una noche incierta, llena de duda,
que respira por si misma en tu cuello y eriza los pelos de tu nuca
Es más grande la esperanza.
Es mejor ver al cielo y sentirte tragado por el azul infinito del universo.
Es más grande el corazón colectivo. Es más bueno el amor que la miseria.
La fé no se trata de un asunto lineal
No son números, imágenes o símbolos. No son palabras que adoctrinan
No son ideas. No es raciocinio
Es una burbujita en el pecho que te susurra bajito.
<<No te rindas>> <<No dejes apagar la luz>>
Necesitamos creer que todo saldrá bien.
Y trabajar por ello. Sol a sol. Vida tras vida.
Ya el tiempo dirá que es de nosotros
Pero el futuro ya es ahorita…
<<No dejes apagar la luz.>>

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