miércoles, 12 de agosto de 2009
Quedarse en silencio
¿Que perdiste al quedarte en silencio?
¿Por que te reprochas todo el tiempo, nunca haberle dicho nada?… que haber sido claro, desenvuelto y refinado hubiese marcado pauta decisiva en la culminación del cuento.
¿Wey, de que mierda estas hablando?
Cabrón, ¡no te hagas pendejo! La morra te latía, entonces ¿por que nunca aplicaste nada?
Si, si me latía wey, me latía un chingo…
Y luego, ¿Qué pasó?
La cobardía fue mas fuerte que el amor que sentía por ella… arrastrándome en un mar de lagrimas, blasfemia y mocos la vi partir… sin mas ni mas… sin penas, olvidos ni nada que le recordase a mi… se fue de frente y no hice nada.
¿A ti, quien mierda te hablo? Déjanos en paz wey, ya somos muchos, demasiados en la cabeza de este pendejo… ¡para de mamar!
No deberíais hablarle así… ya suficientes problemas tiene como para atormentarle con insultos y blasfemia.
Jajajaja a mi me parece muy cagado la neta… eres un pendejo wey… asi nada mas… jajajaja… PENDEJO no puedes ni verla pasar… pasa y sientes la cabeza ligera y el estomago descompuesto, y la única vez que pudiste hablar con ella la cagaste… asi, ¡cerdoooo!
La puta que te pario… lo que tienes que hacer es simplemente hablarle… ¡hablale negro por favor!
No wey, no le voy a hablar… neta que no…
Mas triste ha de escribirse en mi tumba… sola y pálida mañana amanecerá, cuando las campanas con triste repique anuncien “ha muerto, murió uno mas… victima de sus encantos y sabores… ha muerto el poeta loco… su espíritu se elevara y sus carnes serán comidas por los gusanos… olvidado y desahuciado… no le deja nada a nadie… y solo su perro le lloro”…
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