Camino por la calle, en mi casa, en el hospital, camino en todos lados y ellos están allí... ensuciándolo todo, pervirtiendo todo lo pervertible, guiándose ciegos, completamente sordos, encerrados en sus micromundos de mierda, completamente ajenos a lo que pasa con el de al lado pero robando su alimento, comiéndose unos a otros con el hambre voraz que solo tienen los hombres, fornicando sin control, alterando mi realidad y todo lo que veo parece no estar, completamente sin significado...
Me revientan ámpulas putrefactas dentro del alma y no cesan de vaciarse, de escurrir intersticio, necrosis supurativa, ideopática, psicópata trastornado, enfermo, sucio, inmundo. asqueroso, purulento fluido que gotea despacito y no alcanza para llenar nada, es apenas pequeñamente escaso y no llenaría un frasco chiquito, NO SOMOS NADA.
Lo odio todo, odio despertar cansado cada mañana e intentar forzarme a VIVIR, a ir a la escuela y escuchar cretinos y tragarme sus mentiras, y verlos crear falacias divertidos, intentar convencerme de creer en algo que nadie entiende en realidad, PENDEJOS... Estoy de mierda al cuello, fastidiado de saludar imbéciles e interactuar con ellos y reír enseñando mis dientes y hacerles creer que me importa lo que dicen cuando en realidad me gustaría verlos a todos en el enorme paredón y gritar con todo mi odio "¡FUEGO!, MÁTENLOS A TODOS, NO ME IMPORTA; QUEMEN SUS CADÁVERES Y DENME LAS CENIZAS PARA TRAGÁRMELAS Y CAGARLAS Y VOLVERLAS A COMER." y quedarme solo de una maldita buena vez...
Algún día todo acabará... El fin se acerca... Debí saberlo antes... Llegará pronto; con la precisión de un reloj atómico
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